El Vuelva usted mañana visto desde dentro

Lamentablemente, desde hace muchísimo los funcionarios estamos sometidos al juicio negativo (por ser benevolentes) de la opinión pública, cuando no al juício sumarísimo.

En una grave situación de crisis económica, desde hacía ya un par de años cierta opinión pública empezó a demandar que había que recortar "privilegios" a los funcionarios, presión mediática y no tan mediática que acabó derivando en el famoso tijeretazo.
Esta corriente, que lamentablemente no por ser injusta deja de ser mayoritaria, como cualquier funcionario puede constatar pulsando la opinión de su círculo familiar y de amigos, no tiene en cuenta una serie de detalles:

1. Que para alcanzar ese estátus de "privilegio" (que por otro lado no es más que la permanencia en el puesto de trabajo, y la estabilidad laboral, algo por lo que deberían luchar el resto de españoles, en vez de luchar por conseguir que un colectivo pierda esa estabilidad) el funcionario ha tenido que sacrificar varios años de su vida para dedicarlos al estudio.

2. Que esta posibilidad está al alcance de cualquier español que cumpla los requisitos para poder participar en el proceso selectivo (titulación, mayoría de edad, no estar inhabilitado para el desempeño del puesto, etc). Lo que pasa es que el paso de preparar unas oposiciones es un paso muy difícil, y no todo el mundo tiene la fuerza de voluntad necesaria para hacerlo. Siempre que me han "echado en cara" los privilegios de los que gozan los funcionarios, he respondido lo mismo ¿por qué no te preparas tú las oposiciones? Tradicionalmente me he encontrado con dos respuestas: no tengo la fuerza de voluntad suficiente para hacerlo (preparar unas oposiciones es difícil y duro, pero criticar a los funcionarios y pedir que se empobrezcan sus condiciones laborales es sencillo), o bien "trabajando en la privada gano mucho más".

3. Por tanto, si el acceso a la condición de funcionario, que está abierto para todo el mundo, y que tantos "privilegios" garantiza, se desecha por el inmenso esfuerzo que supone opositar, y la poca recompensa salarial que ofrece, será que igual dichos "privilegios" no lo son tanto.

4. La figura del funcionario es esencial para el funcionamiento del aparato de la Administración. Este colectivo es el único que aporta racionalidad y equilibrio al funcionamiento de la Administración, pues el personal elegido a dedo sirve siempre al interés del poder político, no al interés general. Es lamentable que "interés del poder político" no converga en este caso con el "interés general".

La bajada del sueldo de los funcionarios (bajada que esperemos que no venga acompañada de más medidas destinadas a la supresión de este colectivo) ha sido una medida aplaudida, pues en España desde hace ya dos siglos existe una fuerte crisis de imágen y confianza de la figura del funcionario.

Tengo que decir que, como persona que ha trabajado tanto en la empresa privada como en la Administración, he visto de todo en todos los sitios. Es cierto que he coincidido con funcionarios no ya con poca profesionalidad, sino con auténticos caras duras. Lo mismo que también me he topado con personal de muy poca valía en la empresa privada. La pena es que la imágen de estos casos, que son los menos, enturbia la de otros funcionarios de gran profesionalidad, por la ausencia de castigo para los unos y de incentivos para los otros.

Lo que es una auténtica injusticia es que paguen justos por pecadores. Las leyes vigentes en materia de función pública ofrecen mecanismos disciplinarios, como las faltas y sanciones, o la remoción en el puesto de trabajo, y también ofrecen mecanismos incentivadores como el complemento de productividad.

El problema es que los encargados de aplicar estas leyes, bien por falta de medios suficientes (no se puede tener a una persona el 100% de su tiempo controlando el trabajo de otra) bien por no querer complicarse la vida no se atreven a hacer uso de estos mecanismos. Esto se traduce en que jamás se expedienta a los que no hacen su trabajo, que se dedican a holgazanear, y a la hora de repartir el complemento de productividad se sigue la política de café para todos, de tal forma que el que sí que hace correctamente su trabajo no solo ve que percibe la misma productividad que el que no lo hace, sino que además tiene que hacer su trabajo y el del otro.

Es muy difícil que un mando intermedio, como un jefe de servicio o un jefe de área, decida tratar de aplicar estos mecanismos de sanción y recompensa, cuando estaría en una situación de "solo ante el peligro" en la Administración, ya que los sindicatos se le echarían encima (por un falso "corporativismo", puesto que lo que hay que hacer precisamente eliminar las células cancerígenas de un organismo enfermo), y el poder político (directores generales para arriba) siempre temeroso de los escándalos trataría de silenciar el tema.

Afortunadamente las nuevas generaciones de funcionarios que se van incorporando a la Administración son generaciones muy preparadas, con gran formación y capacidad de trabajo. En el ámbito de las TIC los cuerpos funcionariales están fuertemente profesionalizados, de tal forma que organismos como la Agencia Tributaria o la Seguridad Social, por poner un ejemplo, están en la élite de la Informática de este país, y sus funcionarios son los auténticos impulsores de su modernización.

Pese a todo, siempre resulta muy difícil luchar contra los tópicos, siendo el tópico que venimos arrastrando los funcionarios desde hace un par de siglos el del "vuelva usted mañana", inmortalizado por Mariano José de Larra en uno de sus célebres artículos costumbristas.

En una próxima entrada me permitiré reproducir este genial artículo, que en realidad era una crítica contra la falta de competitividad del país, pero que a la historia ha pasado por no haber sido bien entendido como un feroz ataque contra los funcionarios.


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10 comentarios:

  1. En el punto 2 te falta decir que muchas (demasiadas) veces el proceso no es transparente y hay "amiguismo", ¿quien pierde años de su vida sabiendo que esto?

    "Esto se traduce en que jamás se expedienta a los que no hacen su trabajo, que se dedican a holgazanear, y a la hora de repartir el complemento de productividad se sigue la política de café para todos, de tal forma que el que sí que hace correctamente su trabajo no solo ve que percibe la misma productividad que el que no lo hace, sino que además tiene que hacer su trabajo y el del otro."
    Aqui la has clavado, es uno de los grandes problemas de la administracion la incapacidad y falta de etica de los cargos intermedios y altos, eso si, lo podras justificar como quieras (como has hecho en el parrafo anterior). Pero si no saben hacer gran parte de sus funciones que no esten poniendo la mano a final de mes.

    Por cierto como tu, ahora soy funcionario ( y de uno de esos que mencionas en tu articulo de "impulsores de modernizacion") despues de estar muchos años en la empresa privada. Y con un 60% de personal externo esto no se diferencia mucho de cualquier gran empresa de este pais, en cuanto mamoneo, paripe y todo lo que se pueda ocurrir.

    p.d: Por favor quita ya los post automaticos esos con datos de google porque solo generan ruido.

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  2. Y hablando del sector TIC en la Administración, daría mucho que hablar el cómo se está externalizando sistemáticamente todo el trabajo, contratando a empresas proyectos perfectamente realizables por funcionarios, y al doble de coste de nuestras nóminas.

    Esto, sólo se ve desde dentro, más hiriente aún tras el tijeretazo y la supuesta crisis, que el panorama continúe tal cual, convirtiéndonos poco a poco en piezas sustituibles sin trabajo y sin el valor que como dices, tras unas duras oposiciones con un nivel altísimo, tienen los funcionarios informáticos.

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  3. El otro día leía, en Libertad Digital, una encuesta que decía que el 72% de los españolitos querían ser funcionarios. No te jode: y yo quiero ser directivo de un banco de los de sueldo de seis ceros.

    Eso lo dicen los que no saben lo que cuesta sacarse unas oposiciones y la miseria que se cobra en el Estado, porque los que estamos opositando no tenemos tiempo de contestar encuestas estúpidas: estamos estudiando.

    También lo dicen los que se quejan de las horas extra gratis, de la inestabilidad laboral y del cabrón del jefe; eso sí: cuando esos pasan a "ser jefes" resulta que hay que recortar el salario y los derechos del trabajador (funcionario). Hipócritas, ignorantes, estultos. No comprenden que lo que hoy son "privilegios" de los funcionarios mañana serán "derechos" de los trabajadores; ¿o acaso no hay empresas privadas que tienen "días propios"? ¿Qué surgieron, del aire?

    Respecto a lo que dices en tu punto 2, "prepara unas oposiciones (si te atreves)", a mí me dan una tercera respuesta: "es que lo que no quiero es que haya funcionarios". Sí, uno tiene amigos que escriben en Libertad Digital y tal.

    @Anónimo 1: efectivamente; ya es hora de que alguien lo diga. No hay diferencia entre el Estado y cualquier otra empresa. En todos lados hay vagos, mamones, chupópteros y trepas. Los que hemos sufrido la privada lo podemos confirmar.

    Muy buen artículo. Meneo.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Que os den por el culo hijos de puta.

    Hasta los cojones del vuelva usted mañana. Del le falta tal papel que ayer no le mencioné. Del cafelito de 1 hora al medio dia.

    Hasta los huevos.

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  6. he empezado a leer y no puedo seguir, sin escribir esto.
    1ª ¿el hecho de hacer oposiciones da algun derecho de pernada?
    2º se entiende que al hacer oposiciones sabes mas que que la media de los españoles. ¿que ocurre que una vez que trabajas en la administracion se te olvida? !porque anda que no hay burros!.
    3º DE MEDIA, lo mal que funciona la administracion (justicia sobre todo) y no siempre por culpa de los medios de la administracion publica.
    en fin para que seguir....

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  7. Sí, os lo habéis ganado por hacer oposiciones, muy bien. Pero eso no explica por qué la gente tiene la sensación de que las personas que hay detrás de las ventanillas trabajan al 60%, y no al 100-120%, como el resto.

    Nada en contra de la estabilidad laboral, por supuesto. Pero si eso le sirve al funcionario que tengo delante para hacer su trabajo sin ningún interés en que me sienta bien atendido, tomarse más descansos de los reglamentados, etc., pues sí es reprochable.

    Y eso hace que toda la administración vaya lenta.

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  8. Gracias a todos por vuestras aportaciones, aunque no esté de acuerdo con todas vuestras opiniones. También doy las gracias al impresentable anónimo del quinto comentario, pues con éste retrata perfectamente el argumentario ideológico de buena parte de aquellos que han aplaudido la bajada de sueldo de los funcionarios. He decidido no moderar esta entrada, con insultos, para que quede reflejada su catadura moral.

    Os iba a contestar a todos uno por uno, pero creo que es mejor hacerlo a través de un post para extenderme un poco más. Muchas gracias de nuevo.

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  9. Totalmente de acuerdo con el primer comentario de Anónimo. Amigo TIC tu artículo creo que sólo consigue empeorar la percepción que los ciudadanos tenemos de los burócratas. Me he tomado la libertad de reproducir algunos fragmentos en mi bitácora y de opinar sobre el tema.

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  10. @ubertino, tras leer tu artículo iba a contestarte, pero he visto que en los comentarios de tu blog ya hay contestaciones en una línea que suscribo totalmente, así que las reproduzco aquí porque aportan contexto a este post.

    Buenas.

    Primero de todo, el título de tu entrada es tendencioso. Titular “intenta justificarse” es tendencioso. Mal empezamos.

    Segundo, si has leído bien la entrada original a la que te refieres ahí nadie “intenta justificarse”. Lo que se intenta es *explicar* la idiosincrasia del funcionario vista desde dentro; al parecer no se ha conseguido el objetivo, pues desde fuera se sigue sin comprender. O a lo peor es la mirada tendenciosa, vaya usted a saber.

    Más; el tener un puesto asegurado no es un privilegio: es un derecho ganado al aprobar la oposición. Como bien dice el artículo original, cualquiera puede aspirar a ese derecho; y a sus correspondientes deberes, no los olvidemos.

    Como parece ser que no ha quedado claro, intentaré explicar que el tener un puesto asegurado es algo que debe ser intrínseco al funcionario. ¿Por qué? Sencillo: para evitar la dependencia que el funcionario pueda tener de su jefe, el político de turno. Un funcionario no se debe a ningún político, se debe al ciudadano y a la Ley. Si no tuviese su puesto asegurado ocurriría que cada vez que hay elecciones y cambio de gobierno (presumiblemente, cada cuatro años) el político entrante quitaría al funcionario anterior para meter “a los suyos”. Cada 4 años cambiar toda la Administración del Estado es un suicidio para el país.

    Sobre la memorización brutal de normas, amigo mío, afortunada o infelizmente vivimos en un Estado de Derecho. El Derecho prima sobre toda la actividad del Estado. Para ejercer una labor en el Estado es, pues, obligatorio el profundo conocimiento de estas normas. ¿Te imaginas un funcionario que incumpliese la legislación por desconocimiento? ¿Te imaginas un burócrata de ventanilla que aceptase o denegase documentación a su antojo? Este papel me gusta, este no… ¿Dónde quedaría el Estado de Derecho? Por dios… inaudito.

    El resto del artículo lo encuentro inconexo, ininteligible. Mezclas churras con merinas y no dices nada. Confundes Administración del Estado con Comunidades Autónomas, profesionalización del funcionario TIC con páginas de Boletines Oficiales, etc.

    Definitivamente, no conoces el funcionamiento del Estado ni de la Administración. No es ningún pecado. Es un hecho. Es más: es un hecho muy generalizado en España
    Espero haber ayudado un poco.

    Un abrazo.
    Vaguette.

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